A través de los años, he podido comprender que en esta vida se dicen muchas más cosas importantes de las que pensamos sin palabras. El problema es que hay que estar muy atentos y observar, porque muchas veces en esta vida que nos hemos impuesto vamos demasiado deprisa y no nos tomamos el tiempo suficiente de observar a nuestro interlocutor.
Por lo tanto, siempre me gusta mirar a la cara de quienes me hablan, no me llevo muy bien con las redes sociales, observar como gesticulan, y he podido comprobar que muy rara vez, si estas atento, podrán engañarte. Es aquello que dice la sabiduría popular de " Una imagen vale más que mil palabras". Pues yo añado, que un hecho aislado o tu comportamiento en una situación límite, dice más de ti que lo que puedas decir o escribir.
De hecho, hay una ciencia que estudia nuestro comportamiento gestual y que distintos cuerpos de seguridad utilizan a la hora de los interrogatorios a sospechosos para saber cuándo están diciendo la verdad y cuándo mienten. Por lo que cuento no es solo una percepción mía ni es nada que me haya inventado.



.jpg)


