jueves, 11 de julio de 2013



-¿Estudias o trabajas?-.
-Ninguna de las dos cosas-.
-Comprendo. Eres senadora-.

Me asomo a la ventana pero ya no veo a la chica de ayer jugando con las flores de mi jardín. La alcaldesa ha construido en su lugar una fábrica de vaselina.

Me morí un 10 de septiembre de 1979. Lo supe porque en mitad del llanto desconsolado un médico palmoteó mi culo y dijo: -Todo ha salido bien-.

Jugar con fuego quema, pero no hacerlo mata de frío.

-El vaso de leche te lo haces tú con los huevos- me dijo mi madre, pero sólo conseguí mojar los rizos.

Políticos más inútiles que una hache intercalada.

La vida se me está poniendo dura, al menos todavía consigo excitarla.

Miento, luego me enquisto.


El Sietemesino

2 comentarios:

  1. Apasionado texto. Me ha encantado.
    Saludos.

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  2. Muy bien reflexionado todo. ¿1979? Uff, en momentos como este sé lo mayor que soy, el resto del tiempo solo lo supongo :-)
    Te hubiera avisado por otra vía pero esta es la única que conozco para llegar a ti. El caso es que después de un tiempo ausente, mi blog vuelve a estar en marcha. Nuevo look, totalmente distinto. Creo que te gustará. Un abrazo.

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