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viernes, 24 de octubre de 2014

Corazones

Esta es la historia, que aunque parezca muy manida es muy real y en la que muchos nos vemos reflejados, de dos corazones que estaban rotos y solitarios en un mundo lleno de angustia y desesperanza. Uno era ya un corazón viejo y maltrecho lleno de heridas, muchas de ellas sin cicatrizar de tantas batallas perdidas y el otro un corazón joven inexperto que estaba sufriendo por el desamor y la soledad.

viernes, 29 de marzo de 2013

Tardes de sábado


Cuando tenía siete u ocho años, recuerdo que mi padre solía venir todos los fines de semana a recogerme a casa de mis abuelos maternos. Tocaba el claxon, silbaba o, simplemente, gritaba mi nombre y yo con pantalones cortos y camisa abotonada hasta arriba descendía las escaleras brincando de puro contento. Entonces me abrazaba, me daba un sonoro beso en la mejilla y montaba en aquel Renault 19 Chamade blanco que conducía hasta la casa que compartía con Ana, su nueva novia por entonces. Allí nos preparábamos para...

miércoles, 16 de enero de 2013

Y yo a ti


La de discusiones que mantuvimos tú y yo por negarme a formar parte de aquellas veladas familiares de los sábados y ahora ya ves, renunciaría a la cerveza con Paco, a la terapia de las letras y hasta a los partidos del Barça a cambio de sentarme a la mesa de mantel bordado, y poder ver a tu abuelo sonreír porque el Betis ha marcado un gol o escuchar a tu tío Ángel hablar de ajedrez y te...las y mercadillos, mientras tu abuela me...

martes, 27 de noviembre de 2012

El conserje del centro escolar


-¿No me digas que también te gustan los niños?-, preguntó la mujer profundamente asombrada por las innumerables afinidades entre ambos.

-Por supuesto. Me encantan-, contestó él esbozando una amplia sonrisa de complacencia.

-¡No puedo creerlo! Y dime, por favor ¿qué es lo que más te atrae de ellos: verlos crecer, sus travesuras, el olor a pureza que despiden, la di vina fragilidad que los envuelve? Dime, por favor... ¡Dios, creo que somos almas gemelas!-.

Entonces el hombre, tras dar un breve sorbo a su copa de vino, miró con ternura a su interlocutora, asió delicadamente su mano y le susurró:

-Me fascinan muchas cosas de ellos pero sobre todo lo que más me gusta es el profundo silencio que dejan tras de sí, cuando sus madres los recogen y se los llevan a tomar por culo del colegio-.

El Sietemesino
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martes, 30 de octubre de 2012

Kurt vive


La adolescente amaba tanto a Kurt Cobain, que pretendía rendirle fidelidad suicidándose de igual forma, además, que su idolatrado rubio de Seattle. Mas como no disponía de suficiente dinero para agenciarse un arma de verdad bajó a los chinos, compró una browning 9 mm y la cargó a rebosar con amoniaco, salfumant y lejía.
No obstante, a pesar de todo, ella aún cree recordar haber entrado a hurtadillas al baño, escribir con pintalabios rojo en la puerta "Kurt vive" y descerrajarse, entre los temblores propios del momento, un chorro letal en su boca de dieciséis octubres. Cree. Solo cree. Porque desde aquel fatídico día Susana vende cupones de la once y es conocida en su barrio como la Loca del Ojo Quemao.

El Sietemesino
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miércoles, 22 de agosto de 2012

Infiernos particulares



Tiene miedo aunque los médicos afirmen que fue una mala casualidad, que sencillamente "le tocó la china".

Y él se pregunta cómo empezó todo, cuándo comenzó a obstruirse esa arteria igual a un hilo de coser, hasta producir una sensación mortal en su pecho. Poco a poco, tal vez de golpe, quizá. Y por qué fue si no fuma, ni tiene sobrepeso, ni consume drogas, ni se alimenta mal. Por qué verse tomando cinco pastillas diarias, por qué más ejercicio, por qué un coágulo de sangre...

martes, 7 de agosto de 2012

Una vida cualquiera


A él, que no pidió nacer, le dieron la vida y una vez en ella le dijeron que tenía que ganársela. Entonces comenzó la escuela, sitio donde pronto aprendió a comportarse como un adulto y a memorizar debidamente fórmulas, nombres y fechas so pena de un buen reglazo. De ese modo, y casi sin advertirlo, llegó el momento de trabajar; infinidad de trabajos desempeñó, buenos y malos trabajos, sin embargo, en ninguno le valió de mucho lo aprendido en el colegio y en todos hubo de obedecer órdenes y más órdenes, muchas de ellas injustas, si no quería poner en peligro la recompensa que todos los meses le permitía ganarse la vida que él no había elegido. Claro que, entre el final de una cosa y el inicio de otra, tuvo tiempo de descubrir el amor. Y en este caso sí le fueron útiles las lecciones recibidas en la escuela, es por eso que, aunque no la quisiera, le decía a la novia de turno que la quería. Al fin y al cabo, así se comportaban esos adultos a los que una vez le exigieron parecerse y él, después de todo, siempre destacó por ser un alumno muy aventajado, lo suficientemente aventajado como para divertirse con el tabaco, el alcohol o la televisión mientras, sin darse cuenta, pasaban los años de esa vida ganada a pulso y que, a pesar de no haber elegido, había terminado cogiéndole cariño. Lo supo esta mañana al sentir resbalar una lágrima por su mejilla cuando el médico le dijo que era seropositivo.

El Sietemesino
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sábado, 4 de agosto de 2012

Delirio


Mi mano sangraba pero tenía el cuchillo, logré arrebatárselo por la hoja fría y cortante. Aún así aquél tipo no dejaba de perseguirme, hasta que
pateaba la caja de cerillas amarilla de la que aparecía alguien vestido con la camiseta de Alemania diciéndome que la carnada blanda es inútil en verano. Entonces corría al fondo del pasillo y más que orgullo veía timidez en la mirada de la adolescente que custodiaba el retrete. Cuatro, siete, nueve...pasaron varios minutos sin saber muy bien cómo, lo cierto es que accedí al baño y, mientras tiraba de la cadena, lanzaba al abismo del inodoro a todos mis perseguidores (ya eran cinco), sus cabezas explotaban en nubes rojas contra la porcelana blanca y marronácea. Suspiraba. Sonreía. Sin embargo, segundos más tarde escuchaba Gnossienne. Era mi teléfono móvil. Un mensaje anunciaba que me quedaban cuatro días, cuatro días de vida.
Estaba claro: ellos habían logrado salvarse a pesar de tener la boca llena de moscas, y ahora esperan que vuelva a cerrar los ojos para intentar joderme la noche otra vez.

El Sietemesino
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jueves, 26 de abril de 2012

La pesca del besugo


Siempre he preferido los anzuelos rectos dado que su forma simple los convierte en ideales para carnadas delicadas pero eficaces, tipo gusano americano o de arena. Los pico de loro, sin embargo, vienen perfectos si se pretende anzuelar cebos más resistentes como lenguas, dedos, córneas o testículos. Aunque debo reconocer, no obstante, que la última vez que usé de señuelo despojos humanos, concretamente pedazos de humano-poeta, no tuve picada alguna en toda la tarde. Y es que tengo entendido que el denso hedor a soledad que despide este cebo en particular, suele ahuyentar a las pocas especies que puedan merodear por el lugar. De modo que en vista de la frustrante experiencia y aconsejado, además, por mi amigo Antoni, para la pesquera de hoy he decidido adquirir media docena de gruesos sacerdotes, previamente troceados, sazonados y congelados, ya que según él (capitán del prestigioso atunero Three Republic) no hay nada mejor que una sotana para engañar a la especie que me propongo esta noche: los besugos silvestres.

El Sietemesino
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domingo, 25 de marzo de 2012

La sospecha


Se bajó los calzoncillos, se acuclilló sobre el cilíndrico recipiente de plástico e hizo fuerza mientras ojeaba un artículo deportivo. El día anterior, Paco tuvo en su domicilio la visita de una mujer la cual, según dijo, trabajaba en cierta campaña para prevenir el cáncer de colon entre varones de 50 a 65 años ("contribuimos a la felicidad de la gente"). No obstante, a pesar de su sopresa  por el nuevo modus operandi de la seguridad social, aceptó el envase destinado a contener las heces que ya asomaban en ese preciso momento. "¡Joder!, si por algo me disgusta...

martes, 31 de enero de 2012

El león y la hormiga

Todos los días, muy de mañana, una pequeña hormiga llegaba al lugar de trabajo y se ponía inmediatamente a realizar sus labores. Ella, altamente productiva y feliz, estaba bajo las órdenes de un 
león que, sorprendido por su alto rendimiento ajeno a cualquier tipo de supervisión, pensó: -Si este diminuto himenóptero es capaz de producir a tal velocidad sin ser controlado por nadie, ¡qué no hará de estar vigilada constantemente por un superior!-.
De este modo fue cómo el gran rey de la selva decidió contratar a una cucaracha, la cual era conocida por los excelentes informes 
que elaboraba y por su ilimitada experiencia en asuntos de supervisión. Tanto es así, que la primera medida impuesta por la blattas orientalis, consistió en instalar un sistema de fichado a fin de verificar la hora de entrada y salida de la pobre hormiga. El otro precepto...

sábado, 14 de enero de 2012

El Gordo

Con una hipoteca a 25 años, sin empleo desde mediados de 2010 y el carné de conducir a 2 puntos de serle retirado, no es de extrañar haberle escuchado decir a Miguel en más de una ocasión eso de "vaya mierda de vida; no da tregua al desgraciao".
Sin embargo hace unas semanas, concretamente el día del sorteo de navidad, algún Dios debió oír sus lamentos porque, a partir de entonces, quedó exento de las preocupaciones y sufrimientos mundanos que tanto sueño le habían robado últimamente.
-Angina, angina de pecho, señora. No pudimos hacer nada. Lo siento-, respondió el médico a la desconsolada viuda de Miguel.

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lunes, 19 de diciembre de 2011

Encuentros en la red

Dos personas diferentes pero en situaciones muy parecidas. Solas. Él acababa de dejarlo con su pareja y ella estaba divorciada. El azar del destino los llevó a conocerse en una de esas páginas de juegos on line. -¿De dónde eres?-, -me llamo Paco-, -si quieres te doy mi correo-. Fueron pasando los días y continuaban encontrándose, pero ahora lo hacían habiéndose citado previamente.
Lo pasaban bien juntos, eran afines en varios temas y, sobre todo, se daban mutua compañía.
Así las cosas, y ya cansados de lo artificial del medio que les unía, decidieron que era momento de saltar a la realidad.
Quedaron un sábado por la noche. La tarde de ese mismo día discurrió para Teresa entre nervios y...

domingo, 23 de octubre de 2011

Bon appétit

Al contrario de lo que dicen algunos, es rotundamente falso afirmar
que el cine fue, en cierta manera, lo que me condujo a la celda de esta prisión al norte de Moscú.
Vi por primera vez la película cuando tenía doce años, pero recuerdo perfectamente haber experimentado mucho antes el macabro deseo (¿nunca ha pensado en hacerlo?, ¿nunca ha sentido la morbosa curiosidad por saber qué sucede dentro de usted, después de asestar una docena de puñaladas en un hígado cualquiera?).
Mi psicopatía, continuando, es lo que me llevó a descubrir la obra y no al revés como se empeñan en hacer creer los psicólogos. Si bien es cierto que el film de Jonathan Demme contribuyó notablemente a que aquel adolescente introvertido y silencioso se reafirmara en su propósito. Pero nada más.
¡Oh pero me deja usted perplejo, querido lector!. ¡Mi desconcierto no tiene fin...

viernes, 14 de octubre de 2011

28 sin Jesús

Se le movía la melena al marcar el ritmo con el pie. Recuerdos de una noche en que lejanas voces de niños se diluían entre el olor a azahar y marihuana. -Siempre me gustó este sitio porque uno puede sentirse acompañado sin dejar de estar solo-. Tenía razón. En aquel tiempo el barrio de Triana aún guardaba rincones como el que paraba en lo que hoy se conoce por Calle del Corro. Lugares donde brotaban las flores y el río y el monte se amaban.
Sí, me acuerdo perfectamente: en el banco de madera gris tocaba la guitarra mientras el pájaro de alas blancas echaba a volar. Abril. Era abril. Época de sevillanas, finito, vestidos de lunares. -Días para reír y amar; días en los que mi Sevilla hace de quererse, David-, me dijo apagando la pava del canuto con la punta de su botín.
Fue un sueño bello, profundo y mío; todo se alborotaba con la alegría de ser. Horas...

jueves, 6 de octubre de 2011

Héroes un poco verdugos

Ya llevaba el suicida varios minutos en la cornisa del decimoctavo piso intentando reunir valor, cuando la aparición de dos agentes de la autoridad evitó el fatal desenlace.
 -Realmente ha sido un buen trabajo, John. Hemos logrado que ese pobre muchacho cometiera una gran estupidez, ¿no es cierto?-.
-En efecto, mi sargento. Gracias a nuestra rápida intervención el desequilibrado podrá seguir recibiendo mensualmente los requerimientos de pago de su banco-.

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domingo, 18 de septiembre de 2011

Radiografía de una cogorza

La cerveza me hace verlo todo bien, y lo que ya de por sí está bien me parece cojonudo. Tal vez consuma tantas cervezas como boquetes tengo en el alma o el espíritu o lo que sea. Yo chuflo mucho últimamente, pero también es verdad que escucho bastante a los Doors. Gira el ventilador, se apaga una tarde más y ahí está la rubia aliviando penas de otoño. Si se ingiere rápido, un bote en dos tragos por ejemplo, sube que te cagas; si  se toma inmediatamente no es necesario extralimitarse, al menos para una complexión como la mía. Tarde de Septiembre en calzoncillos, con una birra en la mano, Jim Morrison fuerte y de fondo las campanas de la iglesia de San José replicando. Mi abuela va todas las tardes a esa iglesia a arrodillarse y confesarse y recibir una hostia. Yo estoy bautizado, pero en otra iglesia, en San Rafael,  donde una vez me obligaron a beber. El cura, Don Rafael, quiso hacer un simulacro de la última cena y me dijo: "¡bebe, cabrón!". Y no le hago ascos al vino, pero aquí estoy...

lunes, 5 de septiembre de 2011

Suerte "anónima"

Entró al casino luciendo una gorra oscura, gafas de sol y barba de diez días
Se sentó a la mesa, pidió cartas y esperó. Penosas las manos iniciales; para el olvido. Eso fue todo
durante la primera hora y media. La cosa, no obstante, empezó a pintar bien a medida que avanzaba la pelea. Tríos, dobles parejas y hasta un full asomaban la cabeza. -Cuando la habilidad se complementa con la suerte los rivales aprietan los labios, sudan y comienzan a ponerse tan nerviosos que sus culos se mueven cien veces por minuto de la silla-, pensó.
Realmente era como estar dentro de La Música del Azar, como estar sentado junto a Jack Pozzi antes de ser traicionado por Diosa Fortuna. Y es que a diferencia del personaje de la novela de Auster, el enigmático jugador no se desgastaba, no se dejaba vencer por el paso de los minutos y mucho menos por el tedio que supone esperar la contestación de los mediocres.
Al cabo de tres horas, sin embargo, la suerte y su propia astucia habían rebajado...

martes, 23 de agosto de 2011

La venganza

-La vida, pío, me dio un par de, pío, alas, pío, pío, y tú me retuviste en esa jaula, pío, durante muchos años, pío, pío, de mi vida, pío. De modo que ahora, pío, que me has abierto inocentemente la puerta, pío, pío, pagarás por ello, pío, pío, pío-. Dijo el periquito a su aterrado amo justo después de abandonar la prisión en la que se encontraba y picotearle los globos oculares inspirado por la canción que en ese preciso momento sonaba en la radio: El Baile de los Pajaritos.

El Sietemesino
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sábado, 30 de julio de 2011

La cautiva y el murciélago

El enorme murciélago soñó con un dulce olor a sangre que le llevó hasta la cautiva y ahora, desde la atalaya, la observa en caótica danza buscando un hueco por el que escapar de la jaula tras la que, por fin, ambos esperan reunirse. Mas repentinamente, ganada ya por la desesperación y el cansancio, se proclama portavoz de lo gris y aflorando lágrimas a él le dice: -No mereces a alguien tan cobarde como yo-, pero la imperturbable criatura nocturna que desde lo alto ve que sin huir ella ha empezado a huir, le responde: -Jamás de nuestros ojos podremos desaparecer, pues tú me deseas y un dulce olor a sangre hasta ti me lleva-.

El Sietemesino
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