sábado, 11 de mayo de 2013

En mayo

 
 
 

Fue en mayo,
con sus anchas tardes de luz
 y su algarabía infantil
 sacudiendo las calles.
 
 Aquel mayo,
 ascendiendo por la ventana

 abierta de la habitación
 rociada en flor de naranjo.
 
 Mayo andaluz,
 acunando nuestros cuerpos
 sobre la cama enlazados
 fingiendo dormir el crepúsuculo...
el crepúsculo cobalto
de mayo.
 
 Pero las campanadas de una iglesia
a lo lejos,
 y la canción rasa del grillo
entre la maleza
 y los arpegios flamencos
 a media voz en la radio
 
 conjurar supieron
tan mala simulación,
 y apenas la piel rozándote
con ternura casi infantil,
 
 mi boca a tu oído trepó
 susurrando ocho letras
que te hicieron sonreír,

 apretarme contra tu pecho
 y darme tus labios...
tus labios de vino
por última vez en mayo.
 
 
El Sietemesino
Imagen (Google)

3 comentarios:

  1. Mayo es el principio del buen tiempo y, en el caso de tu poema, el final de una relación amorosa. Seguro que habrá otros mayos, como el inagotable mayo de la poesía.

    Un abrazo.

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  2. Hermoso poema de amor y nada triste, por cierto. Al menos, según lo veo yo. Sí, amor juvenil, que es el más inocente y sincero, y cuando dice "te quiero", no lo piensa, pero siente en sus adentros el cosquilleo que hace pronunciar las palabras.
    Abrazos.

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