viernes, 17 de octubre de 2014

Yo soy español


Nada de trabajo,
nada en la nevera
“nada” sin atajos,
harto de la espera.

Destrozando bordillos,
estallando las venas,
merendando palillos,
esta noche, Nochebuena.

Mi querida España,
esta España mía,
esta España nuestra,

es una patraña
regalada un día
a una rosa siniestra,
a una gaviota asesina.

Funesta sonatina
de zapatos sin suela
y colas en el paro
y tuppers de la abuela
y pasando, pasando;

pasando por el aro,
pasando de la escuela,
pasando con descaro,
pasando de Bruselas.

Yo soy español,
español, español.

Pero así, así,
así golea mi país.

Con el número uno:
yo votaré.

Con el número dos:
tú gobernarás.

Con el número tres:
él un trabajo mendigará.

Con el número cuatro:
nosotros saldremos a protestar.

Con el número cinco:
pon el culo y Telecinco.

Y con el número seis:
si me habéis votado os jodéis.

Yo soy español,
español, español.

Prohibido gritar
y luchar y soñar.

Prohibido reír
y jugar y cantar.

Prohibido amar
y follar: respirar.

Cada vez la justicia más muda,
la esperanza mucho más huesuda,
las mujeres de negro por viudas,
cada vez más, menos ayudas.

Y cada vez más, todo me la suda:
cada vez más sombra,
sombra viviente
a la que inteligentes
dirigentes
dejaron sin un duro
con esta trama reciente.

Y cada vez más, todo me la suda:
cada vez más muerto,
muerto viviente
al que eficientes
presidentes
robaron el futuro
con este drama presente.

Porque yo soy español,
español, español.

Yo soy español,
español… ¡mierda!

El Sietemesino

No hay comentarios:

Publicar un comentario