sábado, 7 de diciembre de 2013

Tierra como deseo



¡Ay, Andalucía,
cómo me dueles
cuando te pienso,
porque de mi mente
a mi corazón
el camino te sabes!

Y saben al beso tus labios
igual que espuma de cerveza
mientras brillan en tus ojos
ochocientas certezas.

Aceituna perfecta,
redonda metáfora,
del azahar la brisa;
así se me antoja
entre algodones
y entre fresas,
la piel que habitas
en quejío perpetuo,
en alimento que palpita
bajo los pies del labriego.

Ya no llores olvido,
que hasta tu septiembre
el día más recordado tiene
y tus lágrimas flotan
en mi sangre dolida.

Colgando en tus acantilados
el vino ruge ahora
agitando el verde y el verde,
el verde y el rojo,
por eso hasta cuando duermo
te miro de reojo.

Eres la vibración
que remueve mis entrañas,
eres la verdad que se hace silencio,
eres la sonrisa que ilumina el cielo,
eres el aire, eres la carne, eres la luz
y por ser eres
incluso este sentimiento azul.

¡Pero ay, Andalucía,
cómo me dueles
cuando te pienso,
porque de mi mente
a mi corazón
el camino te sabes!
 
 
El Sietemesino

2 comentarios:

  1. Tanto tiempo sin pasarme por aquí! Extrañaba mucho leer tus hermosos poemas sietemesino ;)
    Un besín!

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