miércoles, 6 de febrero de 2013

Tríptico


EL INFIERNO: Levantarte a las ocho de la mañana, tener el estómago cerrado y no poder desayunar, llegar a la sala de espera, ver caras enfermas, comenzar a pensar demasiado, oír tu nombre por megafonía, desnudarte de cintura para arriba, tumbarte en la camilla, sentir el frío gel sobre el pecho, reparar en las miradas entre Doctor y auxiliar, tener la convicción de que algo no va bien y salir de allí echando hostias camino del médico de cabecera en busca de los resultados de la ecografía.

EL CIELO: Hígado, tamaño y ecogenicidad normal, sin cambios nodulares ni alteraciones difusas, contornos lisos. Vesícula biliar, alitiasica, pared normal. Vía biliar no ndilatada. Bazo y páncreas, tamaños y...

 ... ecogenicidad normal. Riñones son de tamaños, ecogenicidad y diferenciación cortical-medular dentro de la normalidad. Sin dilatación sistema pielo calicial. Vejiga forma, posición y espesor parades dentro de la normalidad. No líquido libre intraperitoneal.

EL LIMBO: Estado en el que te deja el diagnóstico precoz e inadecuado de quien no ejerció su profesión debidamente, afirmando rotundamente mediante una breve exploración manual (carente de instrumentos mínimos necesarios) que padeces una esplenomegalia o inflamación del bazo. Así, sin más.
 

El Sietemesino
Imagen (Google)

4 comentarios:

  1. ¿Con qué técnica han mirado entonces el bazo y su tamaño para no darse cuenta de que está inflamado?
    Una simple ecografía lo detecta, aparte de que la analítica, si es completa, también da datos orientativos sobre la mala función del bazo.
    Este caso es una mala praxis del especialista, no tiene nada que ver con los recortes.
    Espero no sea grave.
    Saludos y un babrazo.

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  2. Pues si, menudo susto se lleva uno, pero más vale pecar de precavido.

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