domingo, 9 de septiembre de 2012

El álbum de fotos

 
 

Tengo los ojos más rojos que el alma de Carillo, por volver a soñar contigo. Ojos vidriosos camino del curro, a las siete de la mañana de un lunes. Así, con el moquillo voy, con el moquillo vengo y por el mismo camino... el banco de aquellos besos tan enamorados, tan matapensamientos, ahora descolorido, viejo y sin rastro de las dos iniciales a rotulador negro.
Tiempo ha corrido ya desde que empezaran los días a acortar, tiempo desde que el aire oliese a ingrata memoria, tiempo desde que dejases de ser tú, puesto que yo cada vez era menos yo. El álbum de fotos, sin embargo, continúa sobre mi mesita de noche recordándome la manía que tengo, de poner rejas a las alas que da la vida.

El Sietemesino
Imagen (Google)


4 comentarios:

  1. Es difícil desprenderse del todo de algo ... siempre quieres guardar algo, por pequeño que sea.

    ResponderEliminar
  2. Muy bien, parece un discurso difuso que se va centrando según va recordando, en esas horas aciagas (a veces) del amanecer

    Un saludo :)

    ResponderEliminar
  3. A veces los recuerdos nos vienen y no podemos controlarlos, están ahí, escondidos en alguna parte de nuestro cerebro, siempre dispuestos a saltar en el momento menos esperado. No dejan de tener un cierto gusto nostálgico del paso del tiempo, y de ser una forma de recordarnos que también vamos pasando nosotros con él.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  4. Levanatse de madrugada para atacar la rutina necesita de incentivos. El recuerdo puede ser uno de ellos. Así quizá seamos conscientes de recuperar y luchar por lo que merezca la pena.

    ResponderEliminar