jueves, 12 de julio de 2012

¡Señor, sí, señor!


No me acaba de entrar a mí en la cabeza, y mira que la tengo grande, ese tinglado de las guerras. Puedo comprender a los dirigentes quienes desde sus sillones de piel, ordenan todo cuanto sea necesario a fin lograr otra porción de poder. Pero, ¿y los combatientes? éstos hieren, torturan y matan al soldado que tienen enfrente y que también tortura, hiere y mata en nombre de algo tan ambiguo como la "patria".
No obstante, pocas personas asesinarían por los colores de una bandera; muy pocas accederían a aprender el manejo de un fusil solo porque lo exija alguien que tampoco sabe muy bien en qué consiste eso de la "patria". Para calzarse unas botas y ponerse un casco; para sentir que se debe luchar contra alguien que nunca nos hizo nada, porque sencillamente no sabe que existimos; para apretar el gatillo por aquello de las órdenes se precisa, pues, de una ciega sumisión, de una bochornosa docilidad, de una...
...insultante mansedumbre. Pero una persona formada, ilustrada, inteligente, tanto emocional como intelectualmente rara vez se someterá a otro individuo, al menos sin preguntarse antes "por qué". El cuestionamiento es, sin duda, una de las claves. Sin embargo la cabida de los interrogantes depende, las más de las veces, del grado cultural. Y en España eso de la cultura como que no está de moda,
porque las solicitudes de alistamiento al ejército han aumentado un 82% o, lo que es lo igual, las Fuerzas Armadas Españolas han recibido nada menos que 78.575 peticiones más que en años anteriores.
Es de notar, además, cómo de la precaria situación económica se aprovecha el Gobierno para emprender la operación Wash Mind People. Pareciendo, incluso, que hace un favor al pueblo
porporcionándole oportunidades laborales tan execrables.
En resumidas cuentas: "Haz voluntariamente lo que me conviene, y no me veré forzado a obligarte". Neoliberalismo puro y duro.

El Sietemesino
Imagen (Google)

4 comentarios:

  1. La mayoría de los que se apuntan son extranjeros a los que a cambio, ofrecen la nacionalidad española tras un mínimo de (creo)tres años de servicio en el ejército.
    Tened en cuenta, que en el ejército se es sometido a un total lavado de cerebro a través de una disciplina irracional e incontestable, la anulación de la propia personalidad (eres sólo un número) a través de diversas tácticas, como el ir todos uniformados, el valor del grupo por encima de la persona, la prohibición del pensamiento mediante la enseñanza a obedecer las órdenes ciegamente por estúpidas que parezcan, el desprecio a la muerte, (los legionarios se llaman novios de la muerte, y se siente muy orgullosos de ello. También por este motivo, los niños y adolescentes son los mejores soldados, porque no tienen la idea de la muerte todavía) el concepto del honor, la valentía, etc.
    Y finalmente, esa dualidad del ser humano, esa capacidad que tenemos de dar lo mejor de nosotros y al mismo tiempo, ser capaces de las peores monstruosidades. Ése es el soldado. Ése es el guardia civil. Ése es el policía que lanzan contra nosotros en la calle. Todos, descerebrados.
    Saludos, y un abrazo.

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  2. Si total, cómo es sólo para ejercer labores humanitarias, eso dicen, que envíen personal sanitario y educativo de los excedentes en los recortes, mineros como zapadores, etc.....

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  3. Nunca más que antes se ha visto al ejército como un estamento preparado para la supervivencia.

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  4. Carlos Galeón ya ha dicho casi todo, pero yo añadiría que no lo relaciones solo con personas incultas o sin formación, si son mayoría es porque no tiene elección, pero los hay que la tienen y escogen esto, son los peores, porque son conscientes de en que se meten.

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