viernes, 6 de abril de 2012

Ellos






Cuentan sus intimidades a desconocidos,
pero no son desvergonzados.

 Hablan en voz alta estando completamente solos,
pero no son esquizoides.

Encienden velas para conseguir lo que no intentan,
pero no se consideran cobardes.

Se sienten observados por un ente allá donde van,
pero no padecen manía persecutoria.

Entran en éxtasis al ver determinadas imágenes...
...pero no consumen drogas.

Y sufren cuando la naturaleza se les ofrece,
pero en absoluto se tienen por reprimidos.

Ellos son  los siervos de Dios, inocentes corderitos
capaces de quemarte vivo si dudas de su fe.

El Sietemesino
Imagen (Google)

5 comentarios:

  1. Yo al contrario, diría que si son: Esquizofrénicos, desvergonzados, cobardes, psicóticos, adictos, reprimidos, y sobre todo psicópatas.
    Enfermos en fin, de la mayor lacra que ha asolado a nuestra raza, La religión institucionalizada.

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  2. No soy hípercreyente, ni rayo en el escepticismo, todos sabemos que es una fé corrompida, puede mucho, a veces da rabia.
    "Su santidad" vino hace unas semanas pudiendo haberse usado dicho dinero para mejores cosas.

    Conozco a muchos, a ellos...
    pero también conozco a una parte de ellos que vive como se debe ser, algo en base al amor y al respeto (es una cosa rarísima hallarlos, casi están extintos)


    saludos y letras

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  3. Lo malo es lo del último párrafo, lo demás me da igual.

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