viernes, 6 de enero de 2012

Último recuerdo del año



No sé por qué,
pero hoy me he acordado de ti.

Fueron buenos momentos
los que pasamos juntos,
días ebrios de excesos
y locuras en cualquier parte;
no necesitábamos razones
para llenarnos las venas de espuma
ni para follar en un portal...
...mientras pasaba por delante 
El Cristo De La Buena Muerte.

No, no sé por qué,
pero hoy me he acordado de ti, Laura.

Un buen puñado de meses
aprovechados a tope,
acostándonos al mediodía
y usando la boca para despertarnos;
tú querías recuperar el tiempo perdido,
yo solo te pedía un poco de paciencia,
solo un minuto para coger aliento.

Fueron buenos momentos
los que pasamos juntos, sí.

Quizá por eso
hoy me has venido a la memoria:
siempre en vaqueros y blusa
con la piel tan blanca y tiernecita,
con carita de no haber roto nunca un plato, 
 con el corazón incendiado por el deseo...

Imposible olvidar aquella noche en la playa,
esa noche en que un tío pasado
se la machacaba viendo cómo nos devorábamos
y lo largamos tirándole arena a la cara.
O el concierto heavy en el Coyote
cuando me subí a hombros del bajista
y nos fuimos los dos de cabeza al suelo
(joder, nunca había bebido tanto).
O las tardes de vino tinto
y copla en mi casa.
O los besos en los taxis de la madrugada.
O las interminables partidas de billar.
Every Red Face.
Génesis.

Cuánto echo a faltar nuestras aventurillas.
Cuánto añoro ese tiempo.
Cuánto te echo de menos...
Y no sé por qué,
pero hoy me he acordado de ti,
francesita loca.

Tal vez porque he sabido
 que estás felizmente casada
viviendo en una urbanización
y esperando una niña...


que seguro saldrá con carita de ángel,
 la piel dulcemente blanca
 y el corazón cargado de ganas.
Como el de la madre.

El Sietemesino
Imagen (Google)

1 comentario:

  1. Ma' encantao hijo, mancantao.
    Si alguna vez te da por publicar un libro, yo seré la primera en comprarlo.
    Sigue así.
    Besos.

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