jueves, 8 de septiembre de 2011

Me llevas a la cama o te denuncio

Dicen algunos que el sexo no es una necesidad real, pero lo cierto es que no practicarlo regularmente acaba por notarse, como que agría el carácter. El sistema emocional lo paga.
Bueno, el sistema emocional y el bolsillo. De ello puede dar fe Jean-Louis G., francés de 51 afincado Niza, condenado a abonar la nada despreciable cantidad de 10.000 euros por haberse negado  practicar el coito con su mujer durante varios años.
Louis intentó evitar el desembolso alegando que "las relaciones simplemente se habían espaciado por problemas de salud; no obviemos que sufro fatiga crónica provocada por el trabajo". Defensa que no tardó en ser rechazada por el Tribunal de Apelación de Aix en Provence: "Jean-Louis G. no justifica los problemas de salud que le hacían totalmente incapaz de tener relaciones íntimas con su esposa".
La denunciante expresó, por otra lado, que el origen de esa negación...
...a mantener ayuntamiento carnal probablemente estuviera originada por la separación. Hipótesis respaldada por el Tribunal.
No obstante la mujer, quien logró que la justicia aceptara el divorcio por culpa exclusiva de su ya ex marido, no especificó la frecuencia con que hubiera querido tener sexo.
El matrimonio representa, pues, lo opuesto a la prostitución: -Me llevas a la cama o te denuncio-. Sin embargo, este caso pone a las claras que de todo se cansa uno. Hastío que le ha salido por un pico al amigo Louis.
Ahora bien, si en lugar de negarse él a la cópula lo hubiera hecho ella, ¿habría sido sancionada también o los jueces hubiesen admitido la tradicional jaqueca como causa suficiente para no acceder a las pretensiones del macho empinado?.
Para aquellos/as que dicen sufrir dolores de cabeza y/o cansancio el día X a la hora H, el Tribunal dejó esta frase muy a tener tener en cuenta: "Las relaciones sexuales entre esposos son en particular la expresión de la afección mutua que se tienen".

El Sietemesino
Imagen (Google)

4 comentarios:

  1. Pedir el divorcio porque la esposa o el esposo no quiere hacer sexo es plausible. El sexo no puede ser una obligación, nunca jamás, pero si me necesitas y entiendo que no hay ninguna posibilidad con mi pareja, entonces tengo que encontrar a alguien que tiene la misma necesidad. Simplemente. ¿No?
    Vale, la vida no es esquemática, son cosas muy sutiles, una pareja se compone de muchas cosas, tales como la solidaridad, el afecto, la comprensión. Pero si la negativa es constante y prolongada, creo que el sentimiento se va y puede ser una razón válida.
    Pero son cosas que deben ser evaluadas caso por caso.
    De todos modos € 10.000 al final, si son para el sexo, me parece una injusticia.
    ¡Saludos!

    ResponderEliminar
  2. Causa de divorcio, vale, indemnización !?!?!? Me parece completamente injusto

    ResponderEliminar
  3. Cuando lo leí me pareció esperpéntico y de otro siglo. Como dices también pensé en como habría sido la cosa si hubiera sido ella la que se negaba.

    ResponderEliminar
  4. "Las relaciones sexuales entre esposos son en particular la expresión de la afección mutua que se tienen"

    ... por eso yo jamás me casaré.
    ¿Afección? El sexo es ideal para liberarse, para saciar nuestros instintos y pasar un buen rato; nunca he entendido que la gente pueda mostrar sentimientos entre sudor, jadeos y demás teatro...
    Reducir una relación al sexo me parece tristísimo; pero ahí está... gracias a esa sobrevaloración que se le ha terminado dando.

    Ta ta. Z

    ResponderEliminar