domingo, 14 de agosto de 2011

Soledad casi perfecta




Solo como el cobarde
Solo como el indeciso
Solo como Dios. O casi.

Solo al llegar de borrachera,
a la hora de los espaguetis
y al abrir los ojos.

Solo para hablar, reír,
discutir, fumar
y llorar.

Solo.

Escuchando...
... Radio Clásica,
leyendo a Bukowski
o viendo jugar a Messi...
también soledad.

Solo desde que decidí
dejar de formar parte
de Nosotros.

Solo desde aquella madrugada
calurosa y lejana
del mes de Septiembre.

Solo, solo, solo...

como el cobarde,
como el indeciso,
como Dios. O casi.

Porque esta bella soledad
que nada me reprocha
(pues nada espera de mí)
no sabe besar como tú.

El Sietemesino
Imagen (Google)

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