domingo, 26 de diciembre de 2010

Sin palabras

Lo más parecido que vi a la felicidad fue la amplia y silenciosa sonrisa de Sonia; su mirada brillante y plena, como de íntimo agradecimiento. Nunca supe qué hacer ni qué decir cuando me miraba así, cuando me sonreía de esa forma; un perrito tan domesticado como yo no sabía cómo reaccionar: demasiada transparencia, demasiada naturalidad, demasiado salvajismo.
Todavía hoy, muchos meses después, se abren las llagas cada vez que pienso en esa mirada y esa sonrisa que me han dado una pista de lo que es estar realmente enamorado.

      El Sietemesino
      Foto (Google)

7 comentarios:

  1. Que dificil es en esta época encontrar un poco de tiempo para pensar. Si encuentras esos minutos te sirven para valorar convenientemente lo que realmente importa.

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  2. Qué palabras más bonitas, te dejo una frase muy chula aunque no tenga mucho que ver:
    "Enamorarse es perder la razón... al fin" de Caballo de Troya

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  3. Precioso. Me ha encantado esa difícil sencillez con que expresas el amor.

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  4. Es una prosa poética llena de ternura hacia la persona amada. Lindo, lindo, amigo. Felicidades y Feliz Año.

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  5. Hola
    Muy bonito, y más en estas fechas.
    feliz Año 2011

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  6. Palabras delicadas y sencillas que me han llenado de ternura al leerlas..me dejas impresionada cada vez que leo reflexiones como estas!
    Un abrazo.

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  7. ... primero tomese la pastilla, después hablaremos y no se preocupe enseguida vendrán a verle...

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