sábado, 27 de noviembre de 2010

Soledad de otoño

Sábado de otoño, cielo gris, luz plomiza y un frío que te hace encogerte y temblar buscando refugio en el calor acogedor del hogar. Te acurrucas en el sillón frente al televisor cobijado en una manta suave de cuadros verdes. Intentas concentrarte en lo que la pantalla te ofrece, pero tu mente se evade y empiezas a imaginar que no es esa manta la que te da el calorcito que buscas, sino esa persona que necesitas y añoras la que, rodeándote con sus brazos y con su cuerpo, te proporciona esa sensación de bienestar. Empiezas a necesitar esas caricias inocentes y reconfortantes que se regalan distraidamente, cuando dos personas compartiendo una intimidad sincera se dan como sin querer, como sin darse cuenta, como si sus manos lo hicieran instintivamente sin proponérselo, y se acurrucan, cual gatos, en el hueco que...
 dejan sus cuerpos respirando pausadamente de puro bienestar. Los dos, sin hablar, solamente sintiéndose el uno al lado del otro, complices, amigos, confidentes. Así, sí es una buena forma de pasar una tarde fría de sábado, pero a falta de ello, nos conformamos con la manta, apagamos la tele y nos ponemos a leer aquel libro que teníamos abandonado encima de la estantería y pensamos que tampoco se está mal, que después de una semana entera de trabajo ajetreado, se agradece esta tranquilidad y esta pausa en el tiempo para poder encontrarnos con nosotros mismos.

La minina

7 comentarios:

  1. Qué bonito este relato, ha estado muy bien, aunque sinceramente yo prefiero el libro a la compañía :-)

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  2. ¡Qué buen plan para una tarde de fin de semana!

    Me ha gustado mucho la idea del blog, para combatir todas aquellas cosas que nos obstaculizan una vida un poquito más amable, es una razón de peso para continuar alimentando este espacio.

    ¡Saludos!

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  3. Me ha gustado; yo actualmente, al igual que Vir, prefiero la mantita y el libro a la posible compañía.
    Un beso,

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  4. Para lo que suelen echar en la TV mejor apagarla. Me ha gustado mucho el relato, y el frío y la lectura parecen combinar bien.

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  5. Hola
    Dos buenas ideas para pasar una tarde de sábado. Mejores que ir de compras y hacer colas una tras otra.
    saludos

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  6. Todo es echarle imaginación. Yo he preferido hacerle frente al tedio y al frio con un partido de baloncesto infantil. Perdimos, pero eso es lo de menos. A veces, es bueno sentir el calor humano, aunque no sea de pareja...

    Al final siempre acabamos hablando de deporte, jajajajajaja

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  7. ¡Qué belleza! yo me siento afortunada de tener a alguien con quien compartir esa intimidad...
    Bueno, y también libros atrasadoa para cuando no está a mi lado, jijiji
    Miles de besos como estrellas

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